Croquis de la colección que adquirí para J. Helmant.
Éste con la shirawa es el budo amvo.





Sí. O si. Mejor sí, croque.
Los había de plástico que venían en los detergentes.
Estaban los chiqueninos de pasta omnipresentes en las maquetas.
Aluego se pasó a los Guisval. Anda que no jizimos kilómetros con ellos.
Como cuenta Mow, otros los trajían de Port-Au-Gaeiovmball.
En éstos rezaba: made in england by lesney.
Ya sueño menos, pero hasta hace poco me he seguido soñando con éddil-lhos. De pichiquiatra.
La repanocha fue que en un pequeño comercio de la vetusta cives zamorana encontrélos y encargóme J. Helmant dos colecciones completas de los de las maquetas, como ya contamos en pristinas introitaciones tabulares y yo adquirí una pamí, en recuerdo de tánto deséio impúber.
Si me acomodo en el diván y suelto la melena a lo froindiano, me veo astralmente en un enorme corral empedrado de La Cavecania convenciendo a algunos amigüitos de las ventajas de la materia plástica sobre la férrica para asim intercambiarlos.
Mucho más alante en el tiempo empezaron a traerlos a "El Buen Gusto" en tol medio de Cantulaly - ya se chisteaba por ntózes que en qué se parejía una mujer a la cádie Cantulaly.
