el contratiempo de la legendaria sillita de tijeras.
El turno era para la tabularpa, pero parece que la silla quiso hacer valer su antiguedad y prestaciones...Hela aquí.



Adquirida para La Cavecania en derredor 1986 a un estudiante de medicina de Helt Mänçia, por sus armoniosas formas y cordaje ha pasado las zarpas y pezunhas de un selecto grupo de tabularpistas. El mismísimo Kurt Rosenwinkell se hizo un florilegio baggiano durante los Seminarios de Sedaví (Valencia). Tuve que borrar algunos comments del my space en los que se solicitaba su venta. Aún no ha nacido el erato que para el ternero que alumbre un torilo que venga con cuatro bidl-lhetes a arrebatárnosla.

