viernes, 16 de enero de 2009

Mafalda y nosotros. ¡Sunescán dalúna búso!



Quino es un genio del humor. Así, categórico, sin cortapisas. Lleva más de treinta años alegrándome la vida, y por eso le estoy muy agradecido. Tengo todos sus libros de ilustraciones a página completa, con imágenes que merecen figurar en cualquier antología. Y por supuesto tengo toda Mafalda. Fue uno de nuestros ídolos de juventud. Devorábamos las tiras de Mafalda, y en ello Paco y yo teníamos una especial complicidad. Paco era un experto en reproducir o escenificar los chistes.





Algunos de Felipe eran sus favoritos, siempre prolongando la realización de los deberes, (como Paco contaba en un introito sobre Campurriano). Le veo imitando su gesto meditativo. Y reproducía muy bien a Felipe yendo a la compra como Comandante Neil Armstrong, que seguro ahora volvería a recitar de memoria. Son buenísimos visualmente aquellos de los últimos tomos en que Felipe se enamora de la chica rubia.




Manolito también estaba entre los preferidos. Genial la tira en que lleva una nota de su profesora que dice: “Sr. Goreiro: su hijo, más que hacer los deberes, los perpetra”.
Y en el colegio, cuando la maestra está diciendo: “…Y pese a las burlas y a la incomprensión de todos, Colón seguía afirmando que la tierra era redonda”, y salta Manolito: “¡Redonda!… ¡qué bruto!”. Y aquella en la que tiene un “round de cariño” con su papá.

También son estupendos los de la familia. Alguna vez llegó Paco gritando: “¡Sunescán! ¡dalúna búso!” (“Es un escándalo, un abuso”, en dialecto de madre que vuelve del mercado).




A mí me encanta Guille. Fue todo un acierto incorporarlo a la serie. Los chistes de bebé son impresionantes, y cuando empieza a hablar casi mejores. La tira en que se ríe de su padre, con un “¡jig, jig, jig!” desde la cuna, no me cansa y me sigo riendo cada vez que la veo. Su vértigo al ponerse por primera vez de pie. Comiéndose la tierra de las macetas como un gourmet. Su escepticismo ante las gracias de su padre. El Guille en versión completa huyendo de la censura…

No se pueden contar, pierden la gracia. Hay que verlos o ser Paco.

Creo que fue ya en Cáceres cuando un par de tiras las reprodujimos en pegatinas para venderlas y sacar dinero para una excursión ¡sin pagar derechos de autor! (* Entre esto y lo que conté de que había empezado a “compartir” discografías con la mula, la ES GAY me mete en la cárcel fijo).
¡Qué grande es Quino! Gracias a la Argentina, que nos lo ha dado, como Les Luthiers, los Gambino, Aristarain, Piazzola (el corrector lo transforma en “piáosla”, vaya tela y rebuscamiento) y tantas otras cosas.

Yo creo que “Mafalda da para más. Hala. A trabajar. A dar la vara. Agasajad a las masas…”

5 comentarios:

Blaki dijo...

Por mi estado actual de Patherphamilas sé la influencia que sigue teniendo entre la gente menuda. Mafalda es libro de cabecera en estos lares, manes y penates.
Maraweblloso cambio de tercio temático de la misma magnitud que la intro, ya célebre, del maestro sobre "Mesopotamia".
Acabo de llegar de un día de curro excesivamente completo para ser viernes.

Cuando ya caminaba hacia mis aposentos, alguien se cruzó en mi camino:
Pulpo a la gallega, birra fresca, montaditos de roquefot & anchoa...para coger fuerzas para la gran jornada mnáutica de mañana.

Llueve, truene o solee, mañana será un dia grande.

Paco dijo...

Qué buenos ratos con Quino!!
Los leíamos en cá Mow, que los tenía todos en la edción de entonces, la apaisada que se descuajeringaba como no tuvieras cuidado. Recuerdo también a Paco Valiente, de esas sesiones. Hace unos años me compré el libraco gordo, "Todo Mafalda", pero prefiero las sesiones aquellas. Y es cierto que soy un poco Felipe, con eso de dejarlo todo para más tarde, que ya habrá tiempo.
La pegatina de Mafalda la hicimos en COU. Era la tira en que Guille se pone los zapatos al revés, y el dibujo lo hizo Moisés. También hizimos un chiste (no recuerdo cuál) de Forges. Los llevamos a una imprenta de la calle Santa Lali. El impresor no sabía quién era Quino.
Por cierto, utilizo mucho en clase las historietas mudas de Quino y me da la impresión de que Mafalda se está olvidando poco a poco. De a poquito, decía Miguelito.

Moisés dijo...

Antes de que desaparezca ante la avalancha blákica, comento:

Tengo que recordar el chiste de Forges, pues estoy en duda entre dos o tres, pero lo recordaré pronto fijo. No sé si era uno en que llamaba una bruja a la puerta y Mariano decía: "Concha, tu madre", o uno en que Mariano iba a comprar un décimo de lotería, dando múltiples parrafadas sobre el número que quería, del tipo: déme un número cuyo algoritmo partido por pi sea igual a la inversa de ...
Y tras ello la dependienta le contesta: "Le ha quedado arrollador, pero esto es una farmacia".
En lugar de terminar ahí, que podría, el genio de Forges añade en boca de su Mariano:
"- Entonces, ¿tiene pastillas para rejuvenecer?
- Sí.
- Pues se las tome todas."

No estoy seguro al 100% de que fuera así, pero sí aparecido.

Guille gritaba llorando:
"¡Me duelen miz piez!"
Mafalda comenta:
"Claro, Guille es que te has puesto los zapatos al revés".
Y Guille, con el mismo dibujo:
"- ¡Me duele mi odguulloo!".


No he conseguido tiras completas de Mafalda para introducir, y no sé si nos buscaríamos un lío, pues Quino controla cantidad lo del Copyright, pero merecería la pena hacer una pequeña antología. Ya lo hablamos.
Seguro que no me equivoco en que serías capaz de seguir diciéndolos de memoria...

Paco dijo...

Además. he echao mano al todo Mafalda

Blaki dijo...

No hay camilla sin Mafalda.


Como dice Grahan Nash:

"Oooooohhhhh Camill
tell my way do you feel..."

(...)