Mientras otros cardan a lana, ya raya l´alba con la luz de la aurora. Pequeñas avecillas y sombríos cuervos sobrevuelan los arroyuelos, interrumpidos por una inesperada llamada de teléfono. Licinius danza junto al Capitán Pierretes y los malignos bajo la atenta mirada de una descabezada Santa Orosia, patrona de los endemoniados.Esto podría servir de pseudochorraresumen del
mariabelloto (Blaki´s dixit) disco de
Maut, que nueso bienamado creador ha tenido la infinita bondad de hacernos llegar. Valga aclaración previa. Como reconozco mi incultez neste tipo de cosas, es más que posible que meta la pata en algunos comentarios, pero como no hago últimamente nada más que pedir pendón por todo, lo pido aquí de nuevo por anticipado. Todo se hace desde la mejor intención.

Mi aproximación al asunto tiene su historia. Según dejé testimonio en la Tabula, pude escuchar en primicia en el propio palacio pilarino caesaraugustano de nueso Paco dos temas maquetados que me sulibeyaron sobremanera. Aún estaban en proceso gestor y faltaban muchas pijadillas por meter, pero daban ya una idea de por dónde iban los tiros y me quedé de lo más flasheado. Hubo luego una nueva audición en fase más avanzada, y finalmente el anuncio relativamente reciente de que se podían escuchar los temas en el Espotifai. Pues nada, allí que me voy yo, auxiliado por prolación, a escuchar el disco… y viene el alucine. Bajo el nombre de
Maut me encuentro una carátula que a Paco le describí en su momento como el vampiro de Crepúsculo después de una noche de resaca, y por estas cosas del incosnciente, decido que eso no podía ser, y que algún alemán o rumano rarito había coincidido con ellos en el nombre y no hago ni casio. De hecho le puse un mail para pedirle los títulos de las canciones y poder buscarlas de nuevo. Menudo cruce de cables, que por otra parte empieza a ser de lo más habitual en mí. No tengo pendón, pero sí apunto una mínima disculpa. Es que la carátula es muy fuerte… claro, luego ato cabos y enlazo con lo de Maut y la brujería, y tiene su sentido el tipo diabólico y alucinado de la portada… pero en su momento, me chocó tanto que no se mowcurrió establecer la relación. Desde luego no parece la carátula de un disco de folk, aunque sea electrofolk raro. En definitiva, una imagen impactante, que choca con el contenido, pero que por eso es una pasada, oiga.
El sonido folkloclaro de
Zicután se ha obscurecido, pero también ha ganado en acordes, complejos arreglos y sorprendentes añadidos elestrónicos. Un resultado espectacular, que creo hay que escuchar bien despierto y atento, pues es una continua sorpresa. Se nota que está hecho con ganas, con imaginación y deseos de experimentar. Vaya compendio de instrumentos, efectos y birguerías de todo tipo.
Uno de los recursos que define también el disco son los cambios de ritmo dentro de un mismo tema, hasta tres o más en algunos casos, lo cual es un regalo para los escuchantes, que cuando inician la audición no saben a ciencia cierta cómo va a continuar o terminar, creando una expectación de lo más saludable.
Todo es instrumental, salvo un par de intervenciones, como el peculiar y popular cántico que aparece en
Ya raya l´alba, por cierto título monovocálico en esa línea que tanto me gusta, como dí cuenta también nesta Tabula nuesa, siguiendo las huellas de Les Luthiers (no sé poner enlaces azules de los de Paco, pero dicho queda).
Hay un momentino del inicio de
L´Aurora que me recuerda al
Benoit de Gwendal, pero es sólo un momentino. Es éste un tema de aire mayestático, con aliento de ópera rock sinfónica, como hacían los Pink Floyd o los New Trolls en su
Concerto Grosso. Enlaza muy bien con el toque procesional y solemne de
El Cuervo, que no sé si es composición vuestra o viene más bien de un tema popular, al menos eso parece. Lo mismo me pasa con la danza de los malignos, envuelta en ecos medievales y que al principio da como miedo.

Ahora que lo pienso, hay muchas aves en el disco. La verdad es que el título de
Las Avecillas no me encaja mucho con el tono sombrío de la música, pero
El Cuervo está muy bien, con su coda yasera. Y además hay cigüeñas claqueteando al principio y final de
Orosia, que yo relaciono con Extremadura, aunque supongo que cigüeñas habrá en todos lados. La inclusión del recitativo en este tema es de lo más oportuno. Me he empapado de la historia de Santa Orosia, que es un puntazo, como casi todas las hagiografías de santos, llenas de episodios inverosímiles y morbosos, sobre todo cuando hay martirios de por medio. La pobre anda (o mejor no anda) con el cuerpo en Jaca y la jeta en Yebra de Blasa, cuna natal de la abuela de Blas.
Capitán Pierretes nos transporta a Francia a ritmo de vals jazzero. Va a parecer inventado a posteriori, pero es cierto: lo del final lo adiviné, o lo intuí, al menos. Viendo cómo iba el disco en algún momento me dije: seguro que estos tíos meten alguna pasada, alguna morcilla o fragmento inesperado surgido en el ensayo o similar. Y ahí está. Al final del final. Un cruce de cables en desafine repetido, que es de lo más
ettonant.Por si sirve de algo, a mi prolación la que más le gusta es la
Licinius Dance, que creo recordar que en un primer momento cuando la escuché llamábase Leciñena. A mi también me gusta mucho. Es marchosa y cabalgante. Ese ritmo de tucutún tucutún, aparece también en otros temas y funciona muy muy bien. Me encanta el corte cuando Paco entra de repente con la guitarra y ese ritmillo levemente brasileiro, lo cual no es de extrañar conociendo al protagonista. Sorprende también el tramo final con esa base percutiente que firmaría el más genuino Giorgio Moroder.
En fins, no sé cómo habrá sido recibido el disco entre el colectivo folki, pero a mí me gusta, me parece muy valiente y renovador, por lo que espero que Maut, con tipo inquietante en la portada o no, dure mucho tiempo y funcione bien.
“Que suene Maut en o mas fosco d´o Betato en o mas fundo d´a espelunga y untatz-vos con a ungla d´o buco dimpués de besar l´ano de Belcebú (…)”